El estrés no es solo mental; es una frecuencia física que altera el ritmo cardíaco y la respiración. Vivimos en un estado de "disonancia" constante, donde el ruido externo y la prisa desconectan nuestra biología de su ritmo natural.
La Ciencia detrás de la Calma
La formación académica de grado permite comprender la música no solo como arte, sino como una estructura matemática precisa. Instrumentos como los Handpans (Hangs) emiten ondas armónicas que el sistema nervioso reconoce inmediatamente como "patrones de calma".
No es magia, es física. Cuando escuchás estas frecuencias, tu cerebro pasa de ondas Beta (alerta) a ondas Alfa (relajación). Esto prepara el campo biológico para que terapias sutiles, como las Flores de Bach, puedan actuar sin la barrera química del cortisol alto.
Más allá de la relajación
La sintonía no es un lujo, es una necesidad biológica. Al igual que un instrumento desafinado no puede tocar una melodía clara, un cuerpo en disonancia no puede procesar emociones ni sanar eficientemente.
¿Sentís que tu ritmo interno está fuera de compás?
Iniciar mi proceso de sintonía personal